Leo con interés este artículo compartido por uno de mis amigos: «Ucrania: camisas pardas y botas negras» por El Viejo Topo.
Tras la lectura, me formulo varias preguntas: ¿en el seno de un sistema democrático, debe ser legal un partido que tiene como razón de ser acabar con la democracia? ¿Tiene el comunismo otra finalidad que no sea la de imponer la «dictadura del proletariado»? Y, suponiendo que la situación que describe el artículo se ajuste a la realidad, ¿sería muy diferente en caso de anexión a Rusia?
Y que cada uno responda estas preguntas como guste, claro. Para mí, las respuestas son bastante evidentes.