Sí. Es cierto. Ya sé que son muchos los que creen que Felipe VI es un mero invitado de piedra a este deplorable «juego de las sillas» en que se ha convertido el proceso de formación de gobierno tras las últimas elecciones.
No es así. Y yo hubiera pagado por presenciar este reunión: «Los 80 minutos en los que Felipe VI hizo sudar tinta china a Quico Homs».