Tras la sangría de la renovación de la concesión del puente de Rande en Vigo, que está más que amortizado, ahora toca la renovación de la concesión a Ence en Pontevedra. Y lo que te rondaré, morena.
Hay decisiones que respetan la legalidad, pero no la ética. Por desgracia, aquí nunca pasa nada… y así vamos.