Comenzaré este artículo aclarando, tal y como he hecho en otras ocasiones, que respeto el derecho a la libertad religiosa, tal y como se recoge en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Añadiré que soy agnóstico y no tengo interés alguno en defender ninguna religión. De hecho considero que todas las religiones son una lacra (decir esto es políticamente incorrecto, lo sé). ¿Por qué? Fundamentalmente por dos motivos:
- Todo conjunto de creencias basado en dogmas escapa a la razón. Los dogmas, en su calidad de revelación divina, no pueden ser discutidos bajo ningún concepto. Tan sólo deben ser reconocidos y obedecidos.
- Toda religión defiende sistemas de valores y modelos de convivencia. Por eso es imposible que los fieles mantengan apartadas dos dimensiones íntimamente interrelacionadas; así, religión y política están condenadas a ir siempre de la mano. No en vano toda religión defiende una cosmovisión concreta que es, además, la única correcta desde el punto de vista de sus fieles. Relativismo moral y religión son del todo incompatibles, de modo que es natural y comprensible que los creyentes de cualquier religión respalden normas de convivencia en sociedad alineadas con las de su fe.
Disciplinas como la antropología y la sociología han abordado el estudio de la influencia de las religiones en el desarrollo de distintos modelos de sociedad. En Europa, por ejemplo, es bien conocida la diferencia entre el influjo del catolicismo -en el sur- y el protestantismo -en el centro-. A pesar de las diferencias existentes entre las diferentes ramas del cristianismo, es indiscutible que existe una base común construida durante siglos de historia en común que cimenta la identidad occidental.
¿En qué medida es posible compatibilizar este sustrato cultural, que ha devenido en una progresiva laicización de la sociedad europea, con la cosmovisión islámica?
El islam y el acervo cultural europeo
Esta pregunta no es nueva, como pone de manifiesto el hecho de que el Tratado de asociación CE-Turquía (Acuerdo de Ankara) se remonte a 1963. Turquía, como país de mayoría musulmana, podría jugar un papel clave en la aproximación entre oriente y occidente, los países miembros de la UE han sido reticentes a facilitar su incorporación al club comunitario… entre otras razones, porque los turcos son ajenos al acervo comunitario y al mínimo común denominador cultural que vertebra la identidad europea (de hecho, esta cuestión ha frenado también la entrada de otros países, como es el caso de Albania).
Se estima que hay en la actualidad entre 1.000 y 1.200 millones de musulmanes en el mundo. Según el Vaticano, el islam es la religión más extendida globalmente, ya que recientemente ha superado el número de católicos, y la segunda religión del mundo si se suma el número de fieles de las distintas confesiones del cristianismo. ¿Cómo podría pensar alguien que el islam puede ser una amenaza? ¿Tiene algún sentido formularse una pregunta como ésa?
Islam, religión de paz
A la luz de las cifras expuestas, es evidente que el islam es una religión ampliamente extendida. Sin embargo, ¿cuánto sabemos acerca de ella?
Todos hemos escuchado que el islam es una religión de paz, ¿es esto cierto? La palabra Islām deriva del verbo árabe aslama, que significa literalmente «aceptar, rendirse o someterse». Es decir, islam es la paz de someterse a la voluntad divina. De esta forma, los eruditos islámicos definen al islam como «La sumisión a Dios el Altísimo a través del monoteísmo, la obediencia y el abandono de la idolatría» y los seguidores del islam se denominan musulmanes (del árabe muslim مسلم, «que se somete»).
El musulmán debe, por tanto, obedecer la ley divina, es decir, la sharia. En el caso del islam la encarnación de la voluntad divina no es un mero corpus de enseñanzas generales, sino que la sharia recoge mandatos concretos acerca de cómo debe obrar el musulmán en aspectos específicos de la vida privada y social. Así, cada miembro de la sociedad tiene un conjunto de derechos y deberes, y a todo musulán se le exige que oriente su vida de acuerdo con reglas que establecen cuatro clases de derechos y deberes en relación a:
- Dios.
- Uno mismo (cuerpo, mente y alma).
- Los demás (vínculos familiares y sociales).
- Los recursos que Dios ha puesto a su disposición (patrimonio).
Este marco regulatorio determina aspectos como la economía (la actividad económica en el islam es adoración), la etiqueta, la indumentaria, la dieta, etc.
¿Es compatible la sharia con el modelo europeo de sociedad?
El 26 de abril de 2007 Las Naciones Unidas adoptaron el programa «Alianza de Civilizaciones» (en contraposición al «Choque de civilizaciones» de Samuel P. Huntington), defendiendo una alianza entre occidente y el mundo árabe y musulmán con el fin de combatir el terrorismo internacional por otro camino que no fuera el militar. A día de hoy, ¿cuáles son los logros de este programa?
El problema del multiculturalismo es que no deja de ser una entelequia. Con las culturas ocurre lo mismo que con las lenguas… con una proyección a largo plazo, el multilingüismo social tiene carácter transitorio porque siempre hay una lengua que tiende a imponerse sobre las demás. La coexistencia de culturas es un equilibrio inestable en el que normalmente pueden darse dos escenarios: procesos de asimilación cultural -una parte de la sociedad renuncia a su sustrato cultural para integrarse- o de cohabitación de culturas en un mismo espacio creando sociedades paralelas -guetos-.
Históricamente los musulmanes han respetado a judíos y cristianos como «gente del libro», pero defendiendo que éstos han abandonado el monoteísmo y corrompido las sagradas escrituras. En teoría el islam tolera a judíos y cristianos, pues les está permitido vivir y practicar su religión en territorios musulmanes. La realidad es que los no musulmanes sufren persecución en ciertos países islámicos, y así lo muestran determinados informes del Human Rights Watch. Por ejemplo, los Ahmadis en Arabia Saudí o en Indonesia, los cristianos y bahaíes en Irán, los cristianos coptos en Egipto, cristianos y animistas en Sudán, etc.
Los musulmanes que residen en territorio europeo se someten a la normativa europea, como es evidente. Ahora bien, ¿lo hacen desde una convicción personal o por pura imposición? ¿Si pudieran escoger, la modificarían para que se ajustase a los mandatos de la sharia? Pongamos algunos ejemplos ilustrativos:
- ¿Aborto?
- ¿Eutanasia?
- ¿Emancipación de la mujer?
- ¿Gestación subrogada?
- ¿Identidad y expresion de género?
- ¿Matrimonio y/o adopción homosexual?
- ¿Régimen matrimonial (poligamia)?
Como decía al comienzo de este artículo, creo en la Declaración Universal de los Derechos Humanos como marco de convivencia, pero… ¿en qué medida es compatible con los mandatos del islam? A simple vista parece que no demasiado, pero lo cierto es que no tengo grandes conocimientos acerca de esta religión. No me leído ninguno de sus textos sagrados, ni tengo mayor interés en hacerlo. Sin embargo, Raad Salam Naaman ha dedicado la mayor parte de su vida a estudiar el islam y el 6 de diciembre de 2015, tras los atentados de París de ese mismo año, publicó una carta abierta que me ha hecho reflexionar. Recomiendo, por tanto, su lectura: «Carta abierta al Imam y al director del departamento de Cultura del Centro Islámico de la mezquita M30 de Madrid».