¿Crisis? ¿Qué crisis?

A la vista del comportamiento de nuestros representantes políticos uno podría llegar a plantearse que para algunos parece que nunca ha habido crisis.

Hablemos, por ejemplo, acerca de la «indemnización de transición» de la que van a beneficiarse los diputados que así lo deseen. Pedro Saura, diputado del PSOE, tiene el cuajo de afirmar «tiene que ver lógicamente con la indemnización en nuestra caso no es por despido pero es muy parecida a la que puedan tener el resto de trabajadores». Hombre, muy parecida, lo que se dice muy parecida… yo juraría que el tramo máximo de la prestación por desempleo que se aplica a los trabajadores por cuenta ajena (porque de los trabajadores por cuenta propia mejor ni hablamos) está en 1.397,83 euros… con dos hijos a cargo, una cifra que está bastante lejos de los 2.813,87 euros (más complementos) que van a cobrar sus señorías mientras siguen de vacaciones.

Por otra parte, tenemos también a los que ya se van subiendo el sueldo nada más entrar por la puerta, como es tradición en este país. Un gustazo ver que los más altos cargos del Govern de la Generalitat de Catalunya ya han visto su retribución incrementada en un 6,3%. Curioso, en este detalle no aprecio el «hecho diferencial» catalán. Serán cosas mías.

Y nada, ahora vamos a ver qué medidas de «austeridad» se aprueban para minimizar el impacto económico de la repetición de elecciones… seguro que nos sorprenden. Sobre todo con recortes por importe de 5.000 millones de euros a la vista.


Aclaración.- Soy de los que piensan que los cargos políticos deben estar bien remunerados (eso de «el salario mínimo multiplicado por tres» me parece hilarante). Pero también soy de los que piensan que hay que tener un poquito de vergüenza torera… hasta para ser político.