Galicia, sitio distinto

El resultado de las elecciones autonómicas celebradas en Galicia el pasado 25 de septiembre ha causado cierto estupor en algunos círculos… cosa que tan sólo pone de manifiesto un profundo desconocimiento de la idiosincrasia galaica. Pienso que el artículo publicado por Arturo Lezcano en Jot Down puede ayudar a arrojar luz sobre este asunto, ya que ofrece una completa retrospectiva del desarrollo de la identidad política en Galicia. Si no lo has leído, te animo a que lo hagas ahora: «Galicia, mundo y aparte (o por qué el PP arrasa)».

Desde mi punto de vista, el autor podría haber incidido más en el pragmatismo propio de esas latitudes, que permite poner una vela a dios y otra al diablo (porque ni uno es tan bueno ni el otro tan malo) y que, sumado a la distancia entre la galicia urbana y la rural, explica que pueda haber un gobierno conservador en la Xunta y gobiernos progresistas en la mayor parte de las grandes ciudades. Porque en cada momento hay que votar a quien conviene, claro, y eso va más allá de la ideología.

Por otra parte, no me cabe duda de que también ha jugado un papel clave es la situación de inestabilidad sin precedentes que está viviendo la escena política nacional… se trata de un factor que incentiva posicionamientos conservadores (con la que está cayendo, «virgencita… que me quede como estoy»). En esta ocasión la apuesta conservadora era la continuista, claro. ¿Sentidiño aplicado? Que cada uno extraiga sus propias conclusiones.

Nihil novum sub sole, en realidad.