El cuarto poder

A continuación reproduzco las palabras de Zanny Minton Beddoes, Redactora Jefe de una de las publicaciones más prestigiosas del mundo: The Economist.

«On this week’s cover we endorse Hillary Clinton for president. The choice is not hard. Donald Trump would be a terrible president. His experience, temperament and character make him horribly unsuited to being the head of state of the nation that the rest of the democratic world looks to for leadership. We disagree with virtually all his policies.

Our endorsement of Mrs Clinton is not simply a vote against Mr Trump. Our leader argues that Mrs Clinton is a better candidate than she seems and is better suited to cope with the awful, broken state of Washington politics than her critics will admit. She also deserves to prevail on her own merits».

Como se puede comprobar, no es un texto precisamente imparcial. Parece que algunos no quieren admitir que todos los medios de comunicación son parciales (unos más y otros menos) y, además, no puede ser de otra forma. En primer lugar, porque los seres humanos tenemos sesgos ideológicos y, en segundo lugar, porque los medios se ven condicionados por el entorno, la idiosincrasia de sus trabajadores, sus fuentes de financiación y un largo etcétera de factores. Y, ante todo, los medios de comunicación, como cualquier otra organización, tienen su propia agenda. Lo que hay es que saber leer entre líneas, claro.

Señores, para bien o para mal, éstas son las reglas del juego. Ya sé que utilizar como chivo expiatorio a los medios de comunicación que no son afines es muy socorrido… pero resulta un tanto lastimoso. C’est la vie