«Posverdad, sin t ni guion, es preferible a la forma post-verdad como traducción de la palabra inglesa post-truth.
Con el neologismo post-truth se denomina en inglés a lo ‘relativo a las circunstancias en las que los hechos objetivos influyen menos a la hora de modelar la opinión pública que los llamamientos a la emoción y a la creencia personal’».
Cadena Ser publicó ayer una noticia acerca de la intervención de Pablo Iglesias Turrión en una conferencia que tuvo lugar un día antes, el 28 de noviembre. El titular de esta noticia fue:
Pablo Iglesias: «La feminización de la política no se logra con más mujeres en cargos de representación, que eso es importante y está bien»
El grueso de la noticia reproduce, esencialmente, la literalidad de la intervencion mediante transcripciones, con los fragmentos de audio correspondientes, y un vídeo de cinco minutos y medio de duración con un fragmento, sin cortes, de dicha intervención.
El vídeo, cuya fuente es diario.es, es el siguiente:
Acto seguido, Cadena Ser comienza a ser acusada de manipulación:
Por cierto, me sorprende que Alberto Garzón ignore que no todos los artículos periodísticos deben ir firmados. Tal y como explica Álex Grijelmo en su libro El estilo del periodista»:
«No todas las noticias que se publican en un periódico o revista deben ir firmadas. Que las encabece o remate el nombre de un periodista dependerá normalmente del grado de participación personal que haya tenido en su elaboración. Por ejemplo, no se deben firmar las conferencias de prensa, estadísticas oficiales, convocatorias de actos o refundiciones de teletipos (en este caso, por supuesto, se habrá de citar a la agencia o agencias que los hayan facilitado)».
Y me sorprende más aún una acusación de «manipulación» cuando lo que se pone a disposición del lector es la intervención original del conferenciante, sin edición alguna. Parece difícil de manipular, ¿verdad? Porque Pablo Iglesias dijo lo que dijo… cosa que no extrañará a nadie que haya seguido de cerca sus tesis acerca del feminismo.
De lo que no me cabe ninguna duda es de que desde Podemos van a deleitarnos con muchos más ejemplos de posverdad. Ahí van un par de casos adicionales recogidos recientemente por El Mundo para ir abriendo boca:
- «La posverdad del fin de ETA y otros cuentos» por Iñaki Gil.
- «La posverdad de Podemos» por Pedro G. Cuartango.