El 30 de noviembre Luis Díez publicó en Cuarto Poder un artículo titulado «Rajoy veta 16 leyes sociales de la oposición y las autonomías en 42 días». Por su parte, eldiario.es reprodujo el mismo día declaraciones de Pablo Iglesias al respecto el artículo «Iglesias acusa al Gobierno de pervertir la democracia con vetos continuos»:
«Si el Gobierno veta cualquier decisión que tomemos aquí que afecta al presupuesto, está limitando la capacidad legislativa del Parlamento. Lo que hace es desentenderse del Parlamento, convertirlo en papel mojado».
No parece difícil relacionar esto con el artículo que Luca Constantini publicó cinco días antes en El País con el título «El Ayuntamiento niega que el cambio de reglamento del pleno afecte a las propuestas de la oposición». Cambio que la portavoz del consistorio madrileño, Rita Maestre, fue incapaz de explicar en rueda de prensa (ver vídeo aquí, por ejemplo).
La que sí lo ha explicado con gran claridad es Begoña Villacís que, recordemos, es abogada:
«De esta manera, el Gobierno municipal pasa a considerar todas las propuestas de la oposición —aunque se aprueben por mayoría— como meras sugerencias no vinculantes, que en la práctica no tendrán efecto alguno sobre las actuaciones del Gobierno. Y así, con una resolución que ignora literalmente el reglamento y las leyes, se desactiva a la oposición y Carmena pasa a gobernar literalmente como si tuviera mayoría absoluta».
Fuente: «¿Representantes de los madrileños o buzón de sugerencias?» en El Confidencial
Viva la ley del embudo, como siempre. Y un nuevo asunto que, si Ahora Madrid no enmienda aplicando la normativa vigente, acabará en el Tribunal Constitucional.
Moraleja: el «rodillo» no gusta… cuando son otros los que lo aplican, claro.