Salta a la vista que la necesidad de que abordemos el fenómeno migratorio es cada vez más imperiosa, tanto dentro de nuestras fronteras como a nivel europeo. Y, además, debemos hacerlo con rigor, dejando los sentimentalismos a un lado. Para bien o para mal, el rescate del buque de la ONG francesa SOS Méditerranée «Aquarius» nos brinda una excusa tan buena como otra cualquiera para hacerlo.
A bote pronto se me ocurren algunas preguntas:
- ¿Lo ocurrido se debe a razones humanitarias o a oportunismo político?
- ¿No resulta paradójico que las ONGs estén haciendo el trabajo sucio de las mafias que se dedican a traficar con personas?
- ¿Qué efectos puede tener a largo plazo la decisión del gobierno español?
Comparto tres artículos de interés para reflexionar sobre todo esto:
- «Seguir al corazón, escuchar a la cabeza» por Pablo R. Suanzes para El Mundo.
- «Mafias, inmigrantes y oportunistas» por Javier Caraballo en El Confidencial.
- «Sánchez, por el camino de Zapatero» por Francisco Rosell en El Mundo.