«Aunque no te ocupes de la política, ella se ocupará de ti».
Yves Montand
Politikae en pocas palabras
Este blog es, básicamente, un archivo personal que he querido hacer público porque sus contenidos quizás puedan resultar de interés para terceros. Politikae recoge reflexiones a vuelapluma en torno a las cuestiones que articulan la vida en la sociedad española: economía, derecho, sociología… en definitiva, política. Esto es lo fundamental. Si te pica la curiosidad y quieres saber más acerca del origen de Politikae, sigue leyendo.
La génesis de Politikae
Edmund Burke afirmó que «lo único que necesita el mal para triunfar es que los hombres buenos no hagan nada». No sé si soy un «hombre bueno», pero lo que sí sé es que hay mucho por hacer y que no estoy dispuesto a permanecer impasible por más tiempo ante situaciones que estoy presenciando con creciente preocupación.
Mi interés en el mundo de la política no es nuevo. Si echo la mirada a atrás no puedo negar que son muchos los que han confiado en mí para que represente sus intereses, en diferentes ámbitos y etapas de mi vida. No sé si esto es bueno o malo, pero es así.
Soy una de esas personas que creen que nuestros deberes como ciudadanos de sociedades democráticas van más allá de pagar nuestros impuestos y votar de forma periódica. Si queremos construir un mundo mejor, tenemos que implicarnos en mayor medida y esto exige una participación activa en la sociedad civil.
Esto significa que estaremos incumpliendo nuestras obligaciones cívicas mientras no exijamos que nuestros representantes actúen con transparencia y rindan cuentas, mientras no demandemos la implementación de mecanismos de control efectivos que nos permitan fiscalizar su actividad. Para todo esto es fundamental hacer lo posible para acceder a información de calidad y analizarla con rigor; sin pensamiento crítico estamos condenados a repetir los errores del pasado y sucumbir a los cantos de sirena de aquellos que sólo defienden sus propios intereses.
2015 comienza con una profunda crisis institucional en España que, en realidad, viene de muy atrás. El modelo de convivencia se ve cuestionado por distintos fenómenos:
- La creciente desconexión entre gobernantes y gobernados generada por un fenómeno de corrupción política generalizada, fiel reflejo de la sociedad que la consiente.
- La degradación de las instituciones provocada, en gran parte, por el poder omnímodo de una partitocracia a la que se le ha consentido todo, incluyendo la ruptura de la separación de poderes.
- Las tensiones centrígufas y centrípetas provocadas tanto por un proyecto de unión europea que, para no colapsar, requiere mayores cesiones en términos de soberanía nacional, como por la tradicional deslealtad de los partidos nacionalistas.
- El impacto de una crisis económica global que provoca el auge de movimientos populistas, extremistas y separatistas.
A todo esto hay que sumar una acelerada digitalización de la sociedad, que posibilita un acceso a información inédito en la historia de la humanidad. Desafortunadamente, los estudios sobre el impacto de las redes sociales ponen de manifiesto que están funcionando como meras cámaras de eco: todos vivimos muy cómodos en nuestra zona de confort y por eso los «filtros burbuja» funcionan tan bien.
Mi intención inicial era limitarme a compartir contenidos de naturaleza política con un grupo de contactos que comparten de forma habitual información de este tipo o que han manifestado su interés en esto. Contenidos seleccionados para promover la reflexión y mostrar distintas perspectivas, escogidos para combatir los sesgos cognitivos que todos tenemos. Pronto me doy cuenta de que el canal que comienzo a utilizar, la red social Facebook, no es el ideal. Es entonces cuando nace Politikae en forma de blog.
Considero que este formato es preferible porque:
- Permite un acceso sencillo al histórico de publicaciones utilizando búsquedas.
- Permite referenciar los contenidos publicados con facilidad.
- Su alcance es mucho mayor, puesto que es accesible a cualquier interesado en la materia.
No me importa ejercer de abogado del diablo y plantear cuestiones políticamente incorrectas si esto sirve para fomentar el pensamiento acerca de asuntos capitales para crear, entre todos, un futuro mejor.