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España: expectativas económicas a medio plazo

Cada vez que me topo con el triunfalismo con el que el gobierno de España pretende vendernos una presunta recuperación económica comienzan los escalofríos. ¿Por qué? Poque hay una mayoría silenciosa de ciudadanos (no sólo españoles, sino también europeos… pero nosotros somos los que tenemos peores perspectivas) que no son conscientes de las amenazas que se ciernen en el horizonte.

No voy a extenderme demasiado. Tan sólo voy a compartir dos artículos que, combinados, nos ponen en antecedentes:

Lo que viene no es bonito. Lo que viene no es fácil. Y lo que viene encierra peligros muy, pero que muy serios. Por tanto, es recomendable ir preparándose. El que pueda, al menos.

La cuarta revolución

Hace años me topé con uno de esos libros que me han dado mucho que pensar. Un libro titulado «Bionomics».

Su autor, Michael Rothschild, publicó la primera edición en los 80 del siglo pasado, sosteniendo la tesis de que la economía debería seguir la escuela darwinista, en lugar de la newtoniana, porque tiene más que ver con la biología que con la física. Así, estableciendo una analogía, defendía que el «ADN» de la economía sería la información (no el capital) y que la humanidad ha vivido tres grandes revoluciones hasta la fecha: la invención de la escritura, la invención de la imprenta y la invención de internet. ¿Qué tienen en común estos tres hitos? Que todos y cada uno de ellos incrementan de forma exponencial la capacidad de difusión de la información.

Ricardo Urias expone en esta charla la cuarta revolución que se aproxima a velocidad de crucero, en la que el ser humano dejará de ser el único ente capaz de producir información de forma masiva y, por extensión, conocimiento.

Vienen grandes cambios, ¿estamos preparados?

Población senior: su rol en la sociedad que viene

Debido a la confluencia de distintos factores, desde socioeconómicos a culturales, el crecimiento de la población de edad avanzada en los países desarrollados es exponencial.

Esto quiere decir que vamos a tener que afrontar retos importantes. Alguno de ellos está en el alero ahora mismo, como es el de la sostenibilidad del modelo de pensiones (bueno, en realidad no hay mucho que debatir en relación a un sistema piramidal que es, por definición, insostenible). En cualquier caso se trata de una cuestión que tendrá que ser abordada en un marco mucho más amplio que pasa por la implantación de una renta básica universal a medida que el impacto de la robotización en la economía siga haciéndose notar.

Pero el tema que me ocupa hoy es otro. Es el de empoderar a la población de mayor edad para que, si lo desean, continuen aportando valor a la sociedad de forma activa. Un magnífico ejemplo es la iniciativa desarrollada por el Dr. Dixon Chibanda.

¿Las abuelas pueden ayudarnos a combatir la depresión?
Pasen y vean (incluye subtítulos en español):

¿Subir el salario mínimo es tan buena idea como parece?

Gracias a la recomendación de un buen amigo he podido disfrutar de la lectura de este artículo de Juan Ramón Rallo titulado «Podemos empobrecerá a los más pobres con su ley de salario mínimo». Se trata de un artículo que aborda este asunto en profundidad, analizando cuestiones como qué es el salario mínimo y su relación con el salario medio y mediano, qué es la «productividad marginal del trabajador», cuáles son las posibles repercusiones del incremento del salario mínimo interprofesional aprobado a iniciativa de Podemos, etc.

Como hay un aspecto que pasa por alto y creo que debemos tenerlo presente, merece la pena complementar esta lectura con la de este otro artículo publicado por el mismo autor en 2012: «¿Cuál es el verdadero salario mínimo de España?». Reproduzco un fragmento a continuación:

«Pensemos simplemente en que todo empresario, a la hora de decidir si contrata o no a un trabajador adicional, se planteará si ese empleado es capaz de generar unos ingresos adicionales para su compañía de 14.000 euros al año. A aquellos que consideran que el salario mínimo es demasiado bajo y que no obstaculiza la creación de empleo habría que preguntarles si piensan que, en momentos como el actual, todos los empresarios saben como obtener, gracias al trabajo de una persona, ingresos adicionales de 14.000 euros. Yo, al menos, no lo veo tan sencillo».

Una cuestión que muchos tienden a pasar por alto es que el salario neto que percibe el trabajador no tiene nada que ver con el coste salarial que está obligado a asumir su empleador. De hecho, y parafraseando el titular de este artículo publicado por Vicente Nieves en febrero de este mismo año, «la presión fiscal sobre el trabajo en España es mayor que en Dinamarca o Noruega». En nuestro país casi la mitad de los costes laborales responden a la carga tributaria, que se dice pronto.

Lo más probable es que una medida como ésta, concebida para proteger a los más desfavorecidos, se vuelva, a la postre, en su contra (y, en añadidura, en contra de la economía española). Ed Rensi, ex-CEO de McDonalds, lo explica con claridad meridiana: «te garantizo que si el salario mínimo de 15 USD/hora se extiende por todo el país vas a ver un descenso del empleo que no podrás creer. Comprar un robot de 35.000 USD es más barato que contratar a un empleado que es ineficiente friendo patatas por 15 USD/hora». Y esto no afecta tan sólo a las grandes empresas, sino también al autónomo que tiene un pequeño taller de reparación de calzado con un empleado y a duras penas consigue cubrir gastos… ante un incremento del coste salarial no es descabellado pensar que puede verse obligado a pasar al trabajador a un régimen de media jornada, o a prescindir de sus servicios.

¿Cómo es posible, entonces, que se haya aprobado? En realidad es lo esperable sabiendo que son personas como Pablo Iglesias las que la han promovido… el mismo Pablo Iglesias que, como puso de manifiesto en esta entrevista que le realizó Carlos Alsina el pasado mes de junio, ignora cuál es el coste real de contratar a un trabajador en nuestro país. Dicho esto, aunque fuesen conscientes de las consencuencias de la subida salarial propuesta tampoco modificarían su postura. Juan Ramón Rallo explica con claridad el motivo:

«No existe ningún otro país desarrollado con una regulación salarial tan restrictiva y obstructiva, acaso porque sus consecuencias serían verdaderamente devastadoras: y lo serían, muy en especial, para aquellos trabajadores con menores sueldos. Si a Unidos Podemos realmente le preocuparan los sectores más desfavorecidos de la sociedad, mañana mismo procedería a retirar su pauperizadora proposición de Ley: no lo hará porque su genuina preocupación no son los trabajadores pobres, sino alcanzar el poder a hombros del populismo más descarnado… caiga quien caiga».

Gracias a esta medida España tendrá el salario mínimo relativo más elevado de toda la OCDE… y eso tendrá como consecuencia reducción del número de horas trabajadas, ralentización de la creación de empleos y, muy probablemente, aumento de precios y de la economía sumergida.

A estas alturas puede que alguien se esté preguntando… ¿y entonces cómo es posible que haya países con un salario mínimo interprofesional más alto que el que se ha planteado como objetivo en España? Tal y como señala Diego Lorenzana en este artículo, la clave está en la productividad.

Lean, analicen y extraigan sus propias conclusiones.

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Dos perlas de Álvaro Guzmán de Lázaro acerca del ahorro y los bancos centrales

Recomendable entrevista de María Igartua a Álvaro Guzman de Lárazo para El Confidencial, de la que destaco dos perlas:

Tengo pocas dudas de que China va a tener problemas serios a corto plazo, debido a las burbujas de sus sistemas financiero e inmobiliario, y a largo plazo, debido al deterioro medioambiental y a la estructura de su pirámide poblacional. Sin embargo, el apunte sobre su cultura del ahorro me parece muy interesante:

En China lo que vemos es que la gente ahorra el 40% de lo que gana y cuando en un país la gente ahorra el 40% de lo que gana no suelen pasar cosas malas. Dicho esto, como hay un Estado que ha decidido hacer unos planes quinquenales donde el mercado actúa poco, pues en esa parte han tenido problemas. Las compañías estatales chinas en sus balances tienen algún que otro agujero.

Lo que pasa es que tienen una población que trabaja mucho, ahorra mucho, cada vez hace cosas más complicadas y mejores… eso se llama alargamiento de la estructura productiva. Lo que quiere decir es que en lugar de hacer juguetes y textil, ahora hacen aviones y trenes. Entonces el futuro es China. Hacen de todo y eso es porque tienen capital y factor trabajo hiperbarato e hiperflexible.

Eso, con una población que está creciendo, me hace pensar que en China van a pasar cosas buenas.

Y no menos valiosa esta reflexión acerca del papel de los bancos centrales y su mal entendido keynesianismo, que parecen estar dispuestos a reinventar el sistema capitalista:

La banca central al final es una máquina de equivocarse permanentemente. Es un diagnóstico keynesiano diciendo que aquí lo que falta es demanda. Y demanda no falta jamás. Porque los deseos del ser humano son infinitos… El error está en la oferta, en hacer 800.000 casas y que luego te sobran 500.000. El problema es cuando hay señales erróneas y el empresario ha pensado que había ahorro suficiente para comprar 800.000 casas y no lo había.

La banca central es keynesiana. Es decir, piensa que es un problema de demanda y cómo voy a crear demanda artificial, pues inyectando dinero en la economía… pero si fuera así Zimbabue sería el país más rico del mundo, o Argentina. Lo que pasa es que me ahorro problemas políticos…

Bienvenidos al dilema de la Renta Básica Universal

Leí ayer, a sugerencia de Google Now, el artículo publicado en el diario Público por Alejandro Torrús «En las cunetas de la crisis». Un artículo que refleja la situación actual, en la que son muchos, muchísimos diría yo, los ciudadanos que, por unas razones u otras, se han descolgado del mercado laboral. Esto por no mencionar otras cuestiones que van a condicionar nuestro futuro y vamos a tener que afrontar antes o después (será más bien después, claro), como puede ser ésta que abordan Javier Benegas y Juan M. Blanco en su artículo «Las pensiones que vienen: otra gran estafa política».

Cuando escucho el discurso de nuestros representantes políticos, ésos que van a jugar un papel crucial en el diseño de un futuro para nuestra sociedad, me invade una profunda tristeza. ¿Qué motiva tanta desazón? Sencillamente que nos siguen planteando los mismos escenarios que hace 100, 50 o 15 años… como si la revolución digital que estamos viviendo no supusiera una transformación radical e irreversible del mundo. Las recetas de siempre. Reducir la precariedad, incrementar el salario mínimo, cambiar el modelo productivo para reducir la dependencia del ladrillo y el turismo. Una visión cortoplacista, miope, irrelevante. Palabras salvajemente huecas.

La palabrería vacía e inútil a la que ya estamos habituados, porque medidas de esa naturaleza, que podrían haber tenido algún sentido en el pasado, no sirven de gran cosa en el escenario futuro que comienza a dibujarse a medio y largo plazo. Ése que nuestros políticos no abordan, porque ni nuestra sociedad está preparada ni cuentan con incentivos para hacerlo. Porque nuestros políticos conducen mirando por el retrovisor y a nadie parece importarle demasiado.

Muy bien. Veo la apuesta y subo este artículo de Enrique Dans (no os lo perdáis, de verdad): «La plusvalía de las máquinas». Ah, y añado este otro artículo publicado en el blog profesional de José Francisco Alfaya, ya puestos: «¿Renta Básica Universal?». Esto, y no otra cosa, es lo que se nos viene encima.

Se avecinan grandes cambios y tengo la inquietante sensación de que ninguno de los partidos políticos de la escena nacional está preparado para asumirlos… y menos aún para tomar las decisiones necesarias. Ojalá me equivoque, por el bien de todos. El debate acerca de la Renta Básica Universal (RBU) aún no ha comenzado, pero no deberíamos tardar demasiado en abordarlo con rigor. Antes de que las cosas comiencen a ponerse feas. Feas de verdad.

Como dice el refrán… el que avisa no es traidor.

¿Tenemos claro cuál es el mejor sistema económico para combatir la pobreza?

Seguimos viviendo en un mundo asolado por la miseria. Es un hecho.

La pregunta que surge es… ¿qué podemos hacer para reducir las penurias de los que menos tienen y lograr sociedades más equitativas? Podríamos pensar que el capitalismo, como sistema económico más extendido en la actualidad, no ofrece una solución a este dilema, ¿verdad? De ahí el auge de los movimientos anticapitalistas, de los que tanto se oye hablar en este país en los últimos tiempos.

Me gustaría traer a colación este artículo de Xavier Sala-i-Martín titulado «El Capitalismo Reduce la Pobreza en el Mundo». Recomiendo su lectura íntegra, pero reproduzco a continuación un par de fragmentos que considero especialmente significativos:

«A través de la historia las sociedades humanas han sido formadas por unos pocos ciudadanos muy ricos y una aplastante mayoría de pobres. El 99,9% de los ciudadanos de todas las sociedades de la historia, desde los cazadores y recolectores de la edad de piedra, hasta los campesinos fenicios, griegos, etruscos, , romanos, godos u otomanos de la antigüedad, pasando por los agricultores de la Europa o medieval, la américa de los Incas, los Aztecas o los Mayas, la Asia de las dinastías imperiales o la África precolonial, vivieron en situación de pobreza extrema. Todas, absolutamente todas esas sociedades tenían a la mayoría de la población al límite de la subsistencia hasta el punto que, cuando el clima no acompañaba, una parte importante de ellos moría de inanición. Todo esto empezó a cambiar en 1760 cuando un nuevo sistema económico nacido en Inglaterra y Holanda, el capitalismo, provocó una revolución económica que cambió las cosas para siempre: en poco más de 200 años, el capitalismo ha hecho que el trabajador medio de una economía de mercado media no solo haya dejado de vivir en la frontera de la subsistencia, sino que incluso tenga acceso a placeres que el hombre más rico de la historia, el emperador Mansa Musa I, no podía ni imaginar».

Continúa un poco más adelante:

«En 1970, el 30% de la población mundial vivía con menos de un dólar al día. En el año 2011 (último año para el que disponemos de datos), la tasa de pobreza era de menos del 5%. Es decir, la tasa de pobreza se ha dividido por 6 desde 1970. ¿Qué ha pasado desde 1970? Pues, entre otras cosas, que los países más poblados y más pobres del mundo abandonaron los sistemas socialistas de planificación que los condenaban a la pobreza y adoptaron el capitalismo como forma de organización económica».

Estos países incluyen a China y a India, como es natural, y la efectividad de capitalismo ni siquiera ha dependido de la existencia de democracias. De hecho, son muchos los países en vías de desarrollo que miran al modelo chino con gran atención, pero esto lo dejaré para otro artículo.

Con el capitalismo me ocurre lo mismo que con la democracia. Me parece un sistema lamentable… pero, a día de hoy, es el mejor que conozco. Está muy lejos de la perfección, pero desde que Francis Fukuyama anunció «el fin de la historia» es lo mejor que tenemos.

Arthur Brooks lo explica con una claridad meridiana en esta conferencia de TED… y, de paso, nos deja una interesante reflexión acerca de la polarización ideológica.

Más vale tarde que nunca. Para emprender también.

Nunca es tarde para emprenderEmprender no es algo exclusivo de los jóvenes… ni mucho menos. Vamos a ver cada vez más emprendedores senior, cosa que, todo sea dicho, me parece imprescindible para no desaprovechar un talento muy valioso.

Dos artículos recomendados:

Ojalá expropiar fuese la solución

Lo siento, sé que a muchos les parecerá increíble, pero ni así.

Lectura recomendada: «Se ha decidido. Vamos a expropiar la riqueza de los millonarios» por Guru Huky en Gurusblog.

BONUS.- Aprender cómo se pagan impuestos bebiendo cerveza

Recibí un un correo electrónico anónimo con una explicación magistral e ilustrativa de cómo funciona el sistema impositivo. Se la dejo a su consideración con la esperanza de obtener algún comentario aclaratorio.

Sigue leyendo

La reforma del mercado laboral que se avecina no es la que algunos esperan…

¿Te has parado a pensar cuánto tiempo va a tardar un máquina en hacer tu trabajo mejor que tú? El que avisa no es traidor, dicen.

Lectura recomendada: «Go y machine learning: un hito muy importante» por Enrique Dans.