Situación hipotética 1
– Papá, ese Papa Noel parece una señora. ¿Es de verdad?
Por favor, seleccione su respuesta:
- Es la esposa de Papa Noel, hoy le tocaba quedarse a él con los niños. Que también tiene derecho a hacerlo.
- Bueno… es que Papa Noel se sentía mujer y ha decidido cambiar de sexo.
- Papa Noel no tiene sexo, como los ángeles.
Situación hipotética 2
– ¡Papá! Mira, por fin se me ha caído el diente. ¿Vendrá el Ratoncito Pérez?
– Claro, esta noche lo dejamos debajo de la almohada y vendrá el Ratoncito… digo, la Ratoncita…
¿Conclusiones?
Bueno, cuchufletas aparte. He estado leyendo con gran interés acerca de la controversia sobre los cambios introducidos por algunas corporaciones locales en las tradicionales cabalgatas.
Mi sensación (esto es una mera percepción personal) es que estas decisiones no dan respuesta a una demanda mayoritaria de los ciudadanos. En cierto modo, me parece generar conflictos donde no los hay, en lugar de destinar los recursos públicos a solucionar problemas reales. ¿Se trata de una decisión «inocente»? Permitidme que lo dude.