Todos los medios de información tienen una línea editorial, es decir, un sesgo ideológico. No sé si es algo deseable, pero lo que sí sé es algo comprensible porque todos los seres humanos tenemos nuestras convicciones y preferencias. Supongo que el problema se presenta cuando muchos de los abanderados del «rigor informativo» se dedican a realizar una mera labor propagandística y a desprestigiar a aquellos que piensan de forma diferente.
Elentir comparte en esta entrada de su blog un buen ejemplo: «Los medios progres descubren sus técnicas de desprestigio: el caso de Manos Limpias».