Hace no tanto tiempo, pongamos de dos a tres generaciones, los jóvenes españoles lograban prosperar y construir un proyecto de vida. Con menos lujos y caprichos que hoy, es cierto, pero una familia conseguía comprar una casa (al menos) y criar a su prole con un solo salario. Hoy en día esto parece ciencia ficción. La pregunta es… ¿por qué?
Estos dos artículos dan gran parte de las claves para comprender lo que está ocurriendo:
- «El fin de la economía de los salarios: la teoría que explica por qué los nacidos entre 1960 y 1980 ‘viven mejor’ que el resto» por Vicente Nieves en El Economista.
- «Heredar a los 55 en lugar de a los 35: cómo el envejecimiento está agrandando la brecha de riqueza entre generaciones» por Ángel Martínez en El Mundo.
A lo anterior podemos añadir el expolio fiscal al que se está sometiendo a los jóvenes para evitar la transformación de un sistema de pensiones totalmente insostenible y que tiene como resultado una creciente diáspora de jóvenes que se van (en muchos casos para no volver): «Éxodo silencioso: los jóvenes que se van» por Carlos Martínez Gorriarán en Voz Pópuli.
La gran incógnita a despejar parece ser, por consiguiente, ¿qué futuro tiene este país?