La crisis sistémica de los partidos políticos en España

Huffington Post publicó anteayer una recomendable entrevista del periodista Antonio Ruiz Valdivia a José Luis Peñas, el exconcejal que denunció el caso Gürtel. Una de las preguntas que le formula es la siguiente:

«¿Se está regenerando el PP? ¿Se han marchado las ovejas negras?».

Reproduzco su respuesta a continuación (las negritas son de cosecha propia):

«En el momento en el que Aguirre sigue estando en el ayuntamiento de Madrid y Rajoy sigue siendo el presidente en funciones y el líder del partido, regeneración es una palabra más para ellos. Eso tendría que pasar en la oposición porque es el lugar donde se purga a la gente. Sale la gente que está por el poder y por el dinero. Todas las personas que han estado en los últimos veinte años en Génova con poder real tienen que desaparecer. No basta, como Cifuentes, con tener un lenguaje más cercano, más innovador, sin plasmas. Pero al final, importan las políticas y las de Cifuentes a día de hoy no se apartan mucho de las que han llevado su antecesor y su antecesora».

José Luis Peñas sintetiza a la perfección en una sola frase la situación actual del Partido Popular (PP). Salta a la vista que este partido político sólo conseguirá continuar siendo relevante en la escena política nacional si su cúpula directiva actual es capaz de dar un paso atrás para permitir que sean otros, sin mochilas tan pesadas, los que traten de vertebrar un proyecto que pueda volver a ilusionar a sus votantes.

La pregunta que me ronda la cabeza es… ¿hasta qué punto esto afecta tan sólo al PP? Porque todos los partidos políticos que han asumido responsabilidades de gobierno se han visto afectados, en mayor o menor medida, por casos de corrupción.

Sigue leyendo

21 días de inactividad parlamentaria

Siempre es reconfortante que nuestros representantes políticos ratifiquen acuerdos por unanimidad, ya que esto quiere decir que han alcanzado un consenso para velar por los intereses de los ciudadanos en un asunto que ha logrado generar el reconocimiento y la aceptación de todos… menos cuando se trata de otorgarse prebendas de cualquier tipo, claro, que suele ser el único supuesto en el que se alcanza total unanimidad.

Bueno, a menos que un periodo de 21 días de inactividad parlamentaria, que casualmente coincide con la Semana Santa, no sea una prebenda. Y mira que tiene toda la pinta de serlo… quizás sea una merecida recompensa en reconocimiento de su buen hacer en el proceso de formación de un nuevo gobierno.

Parece ser que algunos piensan que las necesidades de los españoles pueden esperar. Como siempre.

¿Tenemos claro cuál es el mejor sistema económico para combatir la pobreza?

Seguimos viviendo en un mundo asolado por la miseria. Es un hecho.

La pregunta que surge es… ¿qué podemos hacer para reducir las penurias de los que menos tienen y lograr sociedades más equitativas? Podríamos pensar que el capitalismo, como sistema económico más extendido en la actualidad, no ofrece una solución a este dilema, ¿verdad? De ahí el auge de los movimientos anticapitalistas, de los que tanto se oye hablar en este país en los últimos tiempos.

Me gustaría traer a colación este artículo de Xavier Sala-i-Martín titulado «El Capitalismo Reduce la Pobreza en el Mundo». Recomiendo su lectura íntegra, pero reproduzco a continuación un par de fragmentos que considero especialmente significativos:

«A través de la historia las sociedades humanas han sido formadas por unos pocos ciudadanos muy ricos y una aplastante mayoría de pobres. El 99,9% de los ciudadanos de todas las sociedades de la historia, desde los cazadores y recolectores de la edad de piedra, hasta los campesinos fenicios, griegos, etruscos, , romanos, godos u otomanos de la antigüedad, pasando por los agricultores de la Europa o medieval, la américa de los Incas, los Aztecas o los Mayas, la Asia de las dinastías imperiales o la África precolonial, vivieron en situación de pobreza extrema. Todas, absolutamente todas esas sociedades tenían a la mayoría de la población al límite de la subsistencia hasta el punto que, cuando el clima no acompañaba, una parte importante de ellos moría de inanición. Todo esto empezó a cambiar en 1760 cuando un nuevo sistema económico nacido en Inglaterra y Holanda, el capitalismo, provocó una revolución económica que cambió las cosas para siempre: en poco más de 200 años, el capitalismo ha hecho que el trabajador medio de una economía de mercado media no solo haya dejado de vivir en la frontera de la subsistencia, sino que incluso tenga acceso a placeres que el hombre más rico de la historia, el emperador Mansa Musa I, no podía ni imaginar».

Continúa un poco más adelante:

«En 1970, el 30% de la población mundial vivía con menos de un dólar al día. En el año 2011 (último año para el que disponemos de datos), la tasa de pobreza era de menos del 5%. Es decir, la tasa de pobreza se ha dividido por 6 desde 1970. ¿Qué ha pasado desde 1970? Pues, entre otras cosas, que los países más poblados y más pobres del mundo abandonaron los sistemas socialistas de planificación que los condenaban a la pobreza y adoptaron el capitalismo como forma de organización económica».

Estos países incluyen a China y a India, como es natural, y la efectividad de capitalismo ni siquiera ha dependido de la existencia de democracias. De hecho, son muchos los países en vías de desarrollo que miran al modelo chino con gran atención, pero esto lo dejaré para otro artículo.

Con el capitalismo me ocurre lo mismo que con la democracia. Me parece un sistema lamentable… pero, a día de hoy, es el mejor que conozco. Está muy lejos de la perfección, pero desde que Francis Fukuyama anunció «el fin de la historia» es lo mejor que tenemos.

Arthur Brooks lo explica con una claridad meridiana en esta conferencia de TED… y, de paso, nos deja una interesante reflexión acerca de la polarización ideológica.

Lo realmente importante en el «titirigate»

Decía anteayer que las aguas bajan algo revueltas con esto de la salida del penal de un tal Arnaldo Otegi que fue, y reproduzco literalmente la entrada correspondiente de Wikipedia, «militante de la desaparecida organización terrorista ETA político-militar».

Esto ha traído a mi memoria otro asunto reciente que ha sido relacionado con ETA y del que supongo que ya nadie se acuerda, puesto que, a la vista de las decisiones que tomamos, nuestra memoria como ciudadanos parecer ser bastante frágil. Me estoy refiriendo al caso denominado por algunos «titirigate».

El titirigate consistió en la detención y procesamiento de dos supuestos artistas por una presunta actividad de apología del terrorismo perpetrada en la representación de una obra teatral con títeres en la que se mostraba una pancarta que rezaba «GORA ALKA-ETA».

Divido esta entrada en tres apartados:

  1. Reconstrucción de los hechos.
  2. Reacciones políticas.
  3. Conclusiones.

 

I.- Reconstrucción de los hechos

El ayuntamiento de Madrid externaliza la programación del carnaval de Tetuán a la empresa municipal pública Madrid Destino. Este proyecto, que cuenta con un presupuesto de 23.600 euros, cuenta con dos responsables: un director artístico y un responsable de coordinación artística.

  • El director artístico, Ramón Ferrer Prada, es contratado con una retribución de 5.600 euros.
  • El responsable de coordinación artística, cuya identidad no ha trascendido, actuaba «en el marco de una encomienda por un valor máximo de 18.000 euros».

Madrid Destino contrata a la compañía Títeres desde abajo para la representación de la obra de teatro con títeres «La bruja y don Cristóbal. A cada cerdo le llega su San Martín», con una retribución que asciende a 1.000 euros por dos pases de la obra en horario infantil. La primera función comienza hacia las 17:00 horas del viernes 5 de febrero en la plaza del Canal de Isabel II, en el distrito de Tetuán, ante un auditorio de unos 30 niños de entre uno y seis años.

La sinopsis de la obra es la siguiente: «La Compañía Títeres desde Abajo revive a Don Cristóbal Polichinela, ese oscuro personaje de la tradición popular ibérica. En esta ocasión, Polichinela llegará a Tetuán para imponer su voluntad a base de cachiporra. Sin embargo, también habitará en estas tierras una bruja que tiene la firme decisión de amar su libertad por encima de todo y no dejarse pisotear por ningún Don Cristóbal, por mucho poder que éste se arrogue».

Sigue leyendo

¿Ha sido Otegi un preso político?

Bajan las aguas revueltas estos días debido a la salida de la cárcel de Arnaldo Otegi Mondragón. En realidad no sólo por su salida de la cárcel, al fin y al cabo ha cumplido su condena y eso no es demasiado noticiable, sino por los actos de homenaje que se prevén y por el hecho de que algunas figuras públicas de gran notoriedad están dedicándose a reivindicar su figura.

Hoy mismo he leído hoy con interés el artículo de opinión publicado por Javier Gallego Crudo con el título «Otegi no es Mandela pero es un preso político». ¿Otegi, preso político? Se me antoja una afirmación arriesgada.

Lo cierto es que no me consta que Javier Gallego sea jurista, sino periodista, de modo que considero preferible salir de dudas acudiendo al análisis de un especialista en la materia, como puede ser el notario Rodrigo Tena Arregui. Recomiendo, así, su análisis de la sentencia «Sentencia del Tribunal Supremo en el caso “Otegui”» publicado en el blog ¿Hay Derecho? el 14 de mayo de 2012.

Por si a alguien le da pereza leerse el artículo, adelanto su conclusión: como era de esperar, la sentencia se ajusta a derecho. Eso quiere decir, como es evidente, que Arnaldo Otegi ha cumplido la pena que le corresponde por pertenecer a una organización terrorista.

¿Otegi, preso político? En absoluto.

Etiquetado

248 días de Ahora Madrid en la alcaldía

A lo largo de los últimos meses más de un amigo me ha preguntado con sincero interés acerca de la labor que Manuela Carmena y su equipo están llevando a cabo en el ayuntamiento de Madrid. Bien, tras 8 meses de andadura creo que va llegando el momento de realizar una primera valoración.

  • El primer problema al que se enfrenta Ahora Madrid es, tal y como ha apuntado la propia Manuela Carmena, «pasar del activismo a la política». Porque, como dice el refrán, «una cosa es predicar y otra dar trigo»… sobre todo cuando dar trigo implica respetar una serie de procedimientos administrativos.
  • El segundo problema con el que Ahora Madrid tiene que lidiar es la división interna, ya que la existencia de distintas facciones hace que alcanzar consensos resulte terriblemente complicado. Por eso son muchos los aspectos en que perviven las inercias del consistorio anterior, incluyendo algunos de los tantos que se anota el equipo de Ahora Madrid (como el plan para reducir los arrendamientos y llevar los servicios a edificios propiedad del Ayuntamiento o los frutos de la renegociación de la deuda que se logró en febrero de 2013).
  • El tercer problema es dejar de lado la mayor parte de las cuestiones que no son puramente ideológicas. Las sucesión de polémicas (la cabalgata de los reyes magos, la aplicación de la Ley de Memoria Histórica, el «titirigate», etc.) dificulta las labores de gestión, pura y dura, que son propias de una corporación local.
  • De estos tres problemas se deriva un cuarto: la inacción. A estas alturas de mandato la anterior administración había ejecutado un 84% del presupuesto, mientras que Ahora Madrid lleva un 30%.
  • ¿Tenemos un quinto problema? Parece que así es: un problema de apariencias. Porque, como he señalado hace bien poco “no basta que la mujer del César sea honesta; también tiene que parecerlo”. Y claro, el nombramiento de familiares, amigos y afines varios en puestos de confianza arroja siempre una sombra alargada… la del nepotismo. Este artículo publicado en El Español con el título «Otros casos de ‘enchufismo’ en el Ayuntamiento de Carmena» pone en evidencia lo evidente.

En fin, tras estos primeros meses comienzan a acumularse las promesas incumplidas… y las prácticas de una «nueva política» que comienza a parecerse peligrosamente a la vieja. Y claro, eso hace que la decepción de muchos sea mayor aún. Vamos a ver qué nos depara lo que queda de mandato.

Etiquetado , ,

Los aforamientos y el arte de hacer lo contrario a lo que se dice

Como tristemente era de esperar, el PP no ha vacilado en «blindar» a Rita Barberá incluyéndola en la Diputación Permanente del Senado (representación de la Cámara Alta en caso de convocatoria de elecciones).

Tirios y troyanos se rasgan hoy las vestiduras, faltaría más.

Hasta aquí todo según lo previsto.

Lo verdaderamente escalofriante es que hace dos semanas un partido político presentó en el Parlamento de Cataluña una iniciativa para suprimir los aforamientos de los diputados… que no contó con el respaldo de ningún grupo de la cámara. De nin-gu-no.

Ahí queda eso.

Más vale tarde que nunca. Para emprender también.

Nunca es tarde para emprenderEmprender no es algo exclusivo de los jóvenes… ni mucho menos. Vamos a ver cada vez más emprendedores senior, cosa que, todo sea dicho, me parece imprescindible para no desaprovechar un talento muy valioso.

Dos artículos recomendados:

Estoy confuso. Supongo que Pablo Iglesias también.

Veo en mi muro esta noticia compartida por uno de mis contactos en Facebook. Leo el titular. Hago click. Leo la noticia. La comparto a ver si alguien me puede explicar lo que está pasando. Gracias.

Lectura recomendada: «Cuarenta diputados de Iglesias desoyen al partido y cogen la tarjeta de 3.000 euros para taxis» en ABC.

Comparando lo incomparable: Iglesias vs González

Recientemente un amigo compartió en su muro de Facebook un interesante artículo en el que se compara a Pablo Iglesias con Felipe González. Viene a decir que las chaquetas de pana de la transición son las coletas de hoy. El artículo es éste: «Felipe González teme al discípulo Pablo Iglesias» en Lamarea.com.

Estoy completamente de acuerdo en que hay muchos paralelismos entre Felipe González y Pablo Iglesias. Ambos son inteligentes, caristmáticos y su ambición no conoce límites, por ejemplo. A priori, para un político son buenos atributos. Sin embargo, me temo que hay también algunas diferencias que no deben ser ignoradas, ya que hacerlo me parece terriblemente peligroso.

Voy a limitarme a señalar la diferencia que, desde mi punto de vista, es más relevante. Hay más, pero no quiero extenderme demasiado.

La transición me pilla algo lejos. De hecho yo nací en el 78, así que es evidente que no puedo tener muchos recuerdos de aquella etapa o de la década de los ochenta, con el esplendor del felipismo. Aclarado esto, tengo que decir que no me consta que Felipe González haya querido identificarse con «el pueblo». ¿Por qué es esto importante? Porque en la política moderna los gobernantes están obligados (moralmente) a hacer lo posible por cumplir los compromisos adquiridos con sus votantes a través de sus programas electorales, pero, al mismo tiempo, deben gobernar para todos los ciudadanos. Incluso para los que no piensan como ellos.

Sigue leyendo